Garzón detiene a tres personas por organizar un acto que tuvo permiso judicial,
información publicada en GARA el 17 de septiembre de 2003.
Garzón detiene a tres personas por organizar un acto que tuvo permiso judicial
· Sostiene que Marruma, Antiguotarrak y Herria se utilizaron para organizar la movilización Imputa inicialmente tres delitos a Juan Joxe Petrikorena, Iñigo Balda y Ainhoa Iñigo
El 10 de agosto se realizó en Donostia una manifestación permitida por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Tras el informe acusatorio de la Ertzaintza, ahora el juez Garzón ha detenido a tres abertzales y ha precintado otras tantas herrikos de Donostia al vincularlas con este acto, que segun dice "era de Batasuna"
Ainara LERTXUNDI
DONOSTIA
Juan Joxe Petrikorena, Iñigo Balda y Ainhoa
Iñigo fueron detenidos de noche en sus domicilios por orden del juez
de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón, que les imputa
«colaboración con organización terrorista», «ultrajes a España» y
«desobediencia a la autoridad judicial». Todo ello por una
manifestación, la realizada el 10 de agosto en Donostia bajo el lema
«No apartheid. Autodeterminazioa».
El magistrado también dictó la clausura de las herriko taberna de Donostia Marruma, situada en el barrio de Gros, Antiguotarrak, en el Antiguo, y Herria, en la Parte Vieja. Las tres quedaron precintadas después de varias horas de registro por parte de efectivos de la Policía española.
En el auto judicial fechado el lunes, Garzón afirma que las tres herrikos anteriormente citadas se utilizaron como sedes para organizar dicha manifestación que, según argumenta, no acató la resolución dictada el 26 de agosto de 2002 que decretó la «suspensión de actividades» de Batasuna.
A este respecto, destaca que «a pesar de esta resolución, algunos responsables de aquella organización han continuado promoviendo, organizando y difundiendo en manifestaciones y actos políticos consignas a favor de la organización terrorista». Añade que «son los responsables de Batasuna quienes las organizan y gestionan», y que «las llevan a cabo aprovechando la infraestructura de la red de herriko tabernas».
En este punto, hay que recordar que la manifestación del 10 de agosto fue finalmente autorizada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Revocó así la prohibición dictada inicialmente por el Departamento de Interior de Lakua, que se basaba para ello en el auto de «suspensión de actividades» de Batasuna. Sin embargo, el TSJPV sentenció en esta ocasión y otras posteriores que los miembros de Batasuna no perdían sus derechos civiles y entre ellos el de convocar manifestación por la citada suspensión de actividades.
Garzón concreta que «la preparación de los actos manifestación e intervenciones posteriores se desarrolló siguiendo las instrucciones orgánicas de Iñigo Balda, que utilizó a Ainhoa Iñigo, persona que aunque no haya tenido responsabilidad en Herri Batasuna-Euskal Herritarrok-Batasuna, sí ha militado en otras organizaciones vinculadas al entramado de ETA, como es Ikasle Abertzaleak».
Afirma que los promotores usaron Herria «para dar las instrucciones oportunas sobre la persona que debe aparecer públicamente en la petición de un acto en el que ya estaban previstos los acontecimientos que iban a producirse».
En esa línea, subraya que «el teléfono de contacto que eligen los participantes en los hechos es el de Antiguotarrak», por lo que ordena también su cierre. Después, agrega que Balda se puso en contacto con Petrikorena «para ultimar los detalles de la presentación de la manifestación en rueda de prensa, valorando la conveniencia de que concurran miembros de Sozialista Abertzaleak».
Establece además que el ex edil donostiarra se encargó «de la dinamización de los jóvenes para la pegada de carteles, para cuya centralización se designa Marruma, utilizada de nuevo como parte de la estructura terrorista ETA-EKIN».
Los registros de las tres herriko taberna comenzaron pasadas las 12.00 y se prolongaron durante varias horas. El de Marruma concluyó a las 15.00 y se vivieron algunos momentos de tensión cuando agentes de la Policía española, equipados con peloteros, bajaron la persiana del establecimiento y quitaron la ikurriña del exterior, que llevaba crespón negro en memoria de Arkaitz Otazua. Numerosas personas que se habían acercado a las inmediaciones corearon gritos como «Que se vayan», «Independentzia» o «Ez gaituzue geldituko».
Sobre las 12.30, una docena de policías entró en Antiguotarrak. Testigos presenciales relataron a este diario que rompieron una puerta valiéndose de una maza y que «pusieron todo patas arriba». El registro finalizó a las 14.15.
«La Ertzaintza ha actuado como 'acusica' y chivato»
Mikel JAUREGI
DONOSTIA
«La Ertzaintza elaboró un atestado en el que colocó en una lista
a conocidos militantes abertzales, y envió ese atestado a la
Audiencia Nacional, que ahora ha ordenado a la Policía española la
detención de tres de esas personas. La Ertzaintza, una vez más, ha
actuado como aquel 'acusica' y chivato que todos teníamos en clase»,
denunció ayer Pernando Barrena en una rueda de prensa en Donostia,
en la que también participaron otros mahaikides como Antton
Morcillo, Xabi Larralde, Anjel Mari Elkano y Jean Claude Agerre.
Valoró de esa forma la actuación de la Ertzaintza, que, según recordó, «elaboró una lista de compañeros que participaban en una manifestación legal», en referencia a la marcha que recorrió Donostia el 10 de agosto bajo el lema «No apartheid. Autodeterminazioa» y que fue autorizada por el TSJPV. Así, censuró que el Ejecutivo de Lakua «viene protagonizando en los últimos tiempos un culebrón de prohibiciones y que, por ahora, se ha saldado con tres detenidos».
Barrena acusó al tripartito de llevar a cabo «una estrategia represiva que es complementaria a la que se impulsa desde Madrid y que está basada en la supresión de derechos civiles y políticos. Además, ambas tienen el mismo objetivo: acabar con la izquierda abertzale». Por ello, consideró que «ahora es más necesario que nunca movilizarse» y que el lema de la marcha de Donostia «tiene más actualidad que nunca», por lo que llamó a «todos los abertzales y demócratas de este país a acudir a la manifestación del sábado en Bilbo». Acebes adelantó a los medios todos los datos de la operación
El ministro de Interior español, Angel Acebes, reveló por la mañana en una comparecencia realizada en la sede madrileña de la Guardia Civil que Baltasar Garzón había ordenado registrar y clausurar tres herriko tabernas de Donostia. Afirmó que a instancias del juez, la Policía española había detenido a tres personas y explicó detalles de los autos, como la acusacion de que en los locales «se produjo la coordinación y preparación de la manifestación». -
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